Thursday, March 22, 2012

CEO en jefe

Pedro Caviedes. EL NUEVO HERALD



Dice Mitt Romney que por haber sido un CEO exitoso, es la persona apropiada para acelerar el buen curso de la economía de este país. Prácticamente ese es el único argumento que le queda. Antes era el mismo pero sin la palabra ‘acelerar’, ahora que la economía ha recuperado su buen curso (y que la única razón por la que no va más rápido es el No constante de los congresistas federales y los gobernadores y senadores estatales de su partido a los estímulos que propone el presidente), tiene que entrometer ese verbo en su argumento. No puede él, como el resto de sus contrincantes, cambiar la conversación hacia temas culturales, ya que no tiene una hoja de vida que lo respalde. Aunque quizá eso no debía importarle tanto, ya que tenemos a un tipo como Newt Gingrich, con varios matrimonios a cuestas y que aceptó haber sido infiel en varias ocasiones, hablando sin ningún pudor de esos temas. O a Santorum, quien habiendo salido del Senado para ser contratado por las mismas empresas por las que abogó siendo congresista, ahora se muestra como un encomiado moralista. Todo se vale en la nueva forma de hacer política del Partido Republicano.

Pero siendo Mitt Romney quien lleva la delantera en el número de delegados, quiero analizar su argumento. Lo primero que se me viene a la mente son los ex presidentes de los últimos tiempos que mejor han hecho por la economía del país. Tenemos a Franklin Delano Roosevelt, un demócrata que sacó a la nación de la gran depresión y la encaminó a ser la gran potencia del mundo. Tenemos a Ronald Reagan, republicano que dejó la economía del país muy en alto cuando terminó su mandato. Tenemos a Bill Clinton, demócrata que no solo dejó al país con cero de déficit, sino que creó más de 35 millones de empleos. Ninguno de estos fue CEO de ninguna empresa privada, ni fueron, ni son, multimillonarios como Mitt Romney. Así que, mirando la historia, comenzamos mal con su argumento.

Pero también convendría revisar su historial. Romney dice que fue un CEO exitoso. Midiendo el tamaño de su fortuna podemos decir que lo fue, aunque si el caso fuera por la medición de las cifras del banco, el pueblo norteamericano debiera estar clamando por un hombre unos varios miles de millones por encima de Romney, como Warren Buffet. O por un hombre cuya compañía, en lugar de dedicarse a despedir personas, como se dedicó durante su ‘mandato’ la compañía del ex gobernador, haya creado cientos de miles de empleos, como Bill Gates. La casualidad es que estos dos hombres, los más ricos del país, están a favor del presidente Obama, y no del CEO Romney, incluso aunque prometa recortarles todavía más en impuestos.

Ellos saben que un buen CEO en estos tiempos solo se mide por las cifras de ganancias de los informes, y eso no es suficiente para ocupar el cargo público más importante de la nación. Entre los CEO más exitosos de la última década se cuentan los de las financieras que llevaron a la ruina a tantos dueños de casas y casi acaban con la economía del planeta. Un buen CEO de los últimos tiempos escribe columnas como la de Mitt Romney en el New York Times recomendando que Detroit se vaya a la quiebra, o expresa opiniones como que lo mejor es que todos los dueños de casa las pierdan lo más pronto posible. ¿Qué hará esta clase de CEO cuando la crisis no es de casas sino de alimentos?

El CEO Romney, cuando las cifras en las encuestas lo muestran por debajo de algún rival, saca la chequera que sus amigos han invertido en su campaña, y bombardea a las ciudades con publicidad negativa en contra del candidato que le va ganando. Esa ha sido la constante. El 90% de los anuncios publicitarios de, o a favor de, la campaña del ex gobernador, han sido negativos. Así que gana como ganan los perdedores: En lugar de por sus virtudes, por sacar al aire los defectos del otro; con el agregado que esto lo logra gracias a las montañas de dinero que le ‘donan’ los amigos.

Me pregunto, si están tan mal económicamente como dicen, ¿de dónde salen los miles de millones que invierten en las campañas? La mayoría de la gente apenas está llegando a fin de mes.

¿Es a una persona así a quien queremos de presidente?

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