Thursday, January 26, 2012

Presten atención estudiantes chilenos

Mario J. Viera

Presten mucha atención a esta historia, para que no se dejen engañar por los comunistas que detrás del mascarón de proa de la Fech les hablan de los “avances en la educación en Cuba”. No se dejen engañar con eso que les dicen desde un punto de vista ideologizado que la universidad es para todos. Sí, las universidades deben estar abiertas para todos, las públicas como las privadas sin exclusiones de ningún tipo que no sea la capacidad del estudiante y no como resulta en Cuba que la Universidad es para “los revolucionarios”.
Reyner Agüero es un joven estudiante universitario de Cuba. Raza negra y de pensamiento independiente. Ya no puede continuar sus estudios universitarios. ¿Razones? Haber aceptado una entrevista para un blog que no es del agrado del régimen castrista, Punt de Vista que le había contactado a través de Facebook. Había expresado su opinión y eso fue suficiente. El mismo explica por qué aceptó responder a la entrevista:
Sentí que debía hacerlo y por eso   respondí el cuestionario a través de facebook el periodista español,  pero días después de  publicada la entrevista  fui citado por directivos de la Universidad  para una  reunión”.
La reunión parecía más que nada a un enjuiciamiento inquisitorial.
En la reunión  estaba el jefe de seguridad informática de la UCI, el jefe del equipo Operación Verdad y sólo dos estudiantes de mi grupo que  dirigían la Federación estudiantil Universitaria y la Unión de Jóvenes Comunistas. Me acusaron por hacer uso de las redes sociales con fines no docentes pero más del ochenta por ciento de la reunión ellos (los directivos) estuvieron hablando del contenido político de la entrevista que concedí”, relató Reyner a Radio Martí. “Entendí enseguida que más que expulsarme por el uso de Internet lo que hacían era  censurarme y sancionarme  por mis ideas”, agregó.
Reyner Agüero era uno de tantos militantes de la UJC (Unión de Jóvenes Comunistas) que se sienten defraudado con la organización castrista.
Por la parte docente ─ acota ─ decidieron sancionarme a tres años sin derecho a estudios universitarios y después vino la segunda fase en la que la Juventud Comunista se reunió conmigo para otro proceso: el de la separación de las filas”. Esta última decisión no representó nada para él: ‘En ese momento que me sancionaron ya yo en realidad no era comunista, yo pertenencia a la juventud comunista pero no sentía interés, no me sentía motivado… Empecé a militar a los catorce años, en aquellos momentos yo era muy  inmaduro y cuando me sancionaron ya en realidad yo no me sentía comunista y estaba muy indiferente a todo eso. Después comprendí  que muchos jóvenes aceptamos esa condición porque puede abrir muchas puertas”.
Regresó a su ciudad de residencia y pudo comprobar que sus cuentas de Twitter, Google y Facebook habían sido bloqueadas. Solicitó su reingreso en la Universidad de Camagüey pero su solicitud le fue rechazada sin mediar explicación.

En la entrevista que le concediera a Punt de Vista, Reyner rechazó el anonimato, no quería esconderse: “Ante todo ─ había expresado ─ reafirmo la disposición de que publique mi nombre si así lo requiere, me gustaría servir de ejemplo para enfrentar el miedo a expresar tus criterios”; y afirma sin vacilar: “En mi universidad no se arriesgan a comentar. Sí lo han leído [se refiere al grupo de Facebook], pero como estamos internos, la gente tiene miedo de salir expulsado. Acá todo se monitorea, la gente (me incluyo yo) tiene miedo a publicar algo en sus perfiles, no sólo porque puedan salir perjudicados, sino porque sus amigos, de cierta manera, se distancian porque nadie quiere estar cerca del peligro. Acá hablar de eso pone los pelos de punta”.
Al concluir la entrevista Reyner había expresado: “Estoy en disposición de colaborar con sus artículos si así lo requiere, me gusta difundir mis ideas y criterios sin miedo a las consecuencias. Es hora de hacer algo”.
Ahora está enfrentando las consecuencias; pero el estudiante de 22 años no se arredra aunque conoce a todo lo que de ahora en adelante tendrá que enfrentar.
Me gustaría que quienes escuchen mis palabras o lean esta entrevista  sepan que estoy ansioso por regresar a mis estudios universitarios pero sin tener que bajar la cabeza porque siento que no estoy cometiendo delito, simplemente que estoy luchando  contra muchas injusticias”, concluye como alargando una advertencia a los que todavía creen que en Cuba la Universidad es un derecho para todos.
Afiliarse a una organización comunista dentro de un sistema democrático es una opción que puede asumir cualquiera dándole crédito a los cantos de sirenas de sus alabarderos; vivir bajo un sistema comunista, si se es persona honrada, abandonar una organización comunista es un imperativo de conciencia.

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